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sábado, junio 21, 2008

Paul is dead...


...Luis! is not.


Este es uno de esos mensajes cortos de disculpa para todos los seguidores del blog que día a día entran con la pequeña esperanza de un nuevo post y encuentran que lo último se publicó el día en que nació José Vicente Rangel. Estoy de parranda por el territorio venezolano del 2 al 30 de junio.

Como todas las veces que he venido para acá, ha sido una experiencia profunda e intensa para mí, llena de momentos felices, tristes, nostálgicos, expectantes, eufóricos, calmados, estresantes, relajados...

Creo que es imposible venir a Venezuela y no recorrer completa la gama de emociones que un ser humano puede experimentar. Ya se enterarán de todo...

martes, junio 10, 2008

Descífrate este

Ante los constantes ataques de spam a los que vivimos expuestos día a día en los blogs, correos y demás medios electrónicos, es lógico que los sitios implementen soluciones que disminuyan o eliminen estos ataques.

Si alguna vez han dejado un comentario en el blog, posiblemente han encontrado una barrita con unas letras deformadas que hay que descifrar para poder enviar el comentario. Esto se hace para prevenir que programas malintencionados viajen por el sitio colocando mensajes en masa en todos los blogs. Como el programa no sabe decodificar la imagen, no puede enviar el mensaje.

Ahora, ¿qué pasa cuando uno, que ha pensado un comentario simpático y lleno de astucia intenta publicarlo y se encuentra con esta perlita?

¿Cómo es la vaina? ¿gvmmgzt?

Lo primero que a uno le viene a la mente es Miguel Ángel Landa diciendo "iiiincomprensiiiibleee". Luego, uno tiene que acudir a la ayuda de algún alucinógeno y ver si así descifra la clave... Intentemos gvmmgzt.


No la pegué y tuve que intentar de nuevo...


Ah esa estuvo más fácil. Claramente qtfqt.

Sin embargo, el peor de estos sistemas lo encontré en RapidShare, sitio dedicado al envío de archivos pesados. Píllense esta perlita.


Son siete letras deformadas y algunas de ellas contienen un dibujito de un gatico, deformado también. Hay que escribir las cuatro letras que tienen el dibujo del gatico. La solución se encuentra a continuación.


Este post fue escrito con el propósito de pedir disculpas a quienes se hayan topado con ese sistemita tratando de dejar comentarios en el blog y hacer un llamado a quien sepa cómo desactivar esa guarandinga.

sábado, mayo 24, 2008

André


André es un señor educado, nacido en un país anglosajón, yo diría que hace más de 40 pero menos de 50 años. Es un profesor de Historia Negra en Brooklyn que ha estado en Venezuela quién sabe por cuánto tiempo.

Lo conocí una madrugada de noviembre de 2006, mientras hacía la cola para entrar a la Embajada de Canadá. Se acercó a la cola mientras la señora que estaba detrás guardaba apresurada y nerviosamente su celular en la cartera. André la vio e hizo un gesto de desaprobación, diciendo en inglés "seguramente piensa que la voy a robar". Se dio cuenta de que entendí y dirigiéndose a mí me dijo que eso era racismo. Que seguramente la señora se asustó por el color de su piel. Respondí que en Venezuela, la gente tiene que andar en la calle a la defensiva porque si te descuidas te joden. Así de sencillo.

La siguiente hora la pasamos conversando amenamente de todo un poco. A meses de venirme a Canadá, me hacía falta desempolvar el inglés y la oportunidad me pareció ideal. André no llevaba ningún sobre manila por lo que supuse que no iba a pedir documentos a la Embajada. Cuando íbamos a entrar, me pidió ayuda. Me contó que lo habían asaltado y que no tenía plata para comer o cómo llegar a Puerto Cabello a buscar sus cosas en el hotel donde se estaba quedando. No dudé por un momento su historia y le di veinte mil bolívares, calculando para un desayuno y un boleto de autobús. Relaté lo ocurrido en el post de esa semana.

Días después, hablando con un pana le eché el cuento y me dijo que también había conocido al tipo. Fue cuando me di cuenta de que había sido víctima de un conman, una persona que se gana la confianza de otra con el propósito de quitarle dinero. Mi confianza se ganó en una hora de conversación.

En marzo de este año volví a ver a André en la cola de la Embajada. Conversaba con un muchacho y una señora, que se pavoneaban frente a los demás porque estaban hablando en inglés (¡ah! esa cualidad inequívoca del venezolano de echársela frente a los demás, de derrochar pinta). Me pregunté si estaría echándoles el mismo cuento.

Hace unos días, uno de los lectores del blog hizo un comentario en ese post de noviembre de 2006, diciéndome que había encontrado a otra persona que había tenido la misma experiencia y la había relatado en su blog. Casualmente, las víctimas eran Rodrigo y su esposa, compañeros computistas de la Universidad. La historia que ellos cuentan es exactamente la misma.

Lo que hace André debe ser ilegal: es engañar a una persona para que te dé dinero. Sin embargo, finalmente quien le da dinero lo hace voluntariamente. Él no te está apuntando con una pistola, no te está secuestrando, no te está drogando. André descubrió un nicho de mercado y su plan es perfecto: apela educadamente a la bondad de quien se compadece para darle ayuda a un extranjero en problemas, en un país que ni siquiera a los nativos trata bien.

Qué manera tan ingeniosa de ser robado. André, te mereces esos reales.