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jueves, enero 10, 2008

Salir de Caracas (segunda entrega de la serie "Venezuela encore une fois")

El avión despega, dejando a Manhattan sumido en neblina.

Podemos comenzar por resaltar el hecho de que llegué sin maletas a Canadá. El 5 de enero, en vía a Toronto, hice escala en Nueva York y no alcancé llegar al otro vuelo. El problema fue que las maletas no pasaron automáticamente al otro avión sino que tuvimos que esperarlas y re-chequearlas. Además de eso, había una correa transportadora dañada en JFK. Nos quedamos todos.

Salimos al día siguiente desde La Guardia y al llegar a Pearson en Toronto, llené un formulario reclamando la maleta y que esa me llegaba "en la tarde". Es importante preguntar la tarde de qué día porque ya han pasado 4 tardes y todavía sigo con cuatro pares de medias y tres interiores.

Por lo menos no tuve episodios con pañales mal dispuestos.

Que me digan lo que quieran, pero no me quería regresar. Este viaje fue muy intenso para mí, porque es la primera vez que paso tanto tiempo fuera de Venezuela. La experiencia me sirvió para atesorar las cosas que tengo allá y las que tengo aquí, y comenzar a pensar en qué es lo que quiero en mi vida.

Y muchos dirán "¡qué demonios tenemos en Venezuela que no puedas encontrar mejor afuera! ¡Esto es una pocilga donde no hay salida!" y yo les responderé:
  • Los heladeros: la emoción de escuchar el tilín tilín en la calle de tu casa y bajar corriendo gritando "¡heladero!" desaforado, poniéndote las cholas, para comprar ese heladito que va a apagar el calor por un ratico.
  • Centros de Comunicación: nadie recuerda lo incómodo que es hablar en un teléfono público, ahí de pie, con todo el mundo escuchando. Nada como la comodidad de hablar con el mundo, cómodamente sentado y sin tener que comprar tarjetas de teléfono. Las cabinitas son un producto para exportar.
  • Pirulín: sí, se consigue Harina PAN, se consigue Maltín Polar... pero la vida es miserable sin Pirulín. Punto.
  • Las panaderías: primero que nada, la nota máxima de ser reconocido como un ciudadano del mundo y ser felicitado con un Feliz Navidad, un Merry Christmas, un Boas Festas y un Buon Natale. Además, un cachito de jamón cobra dimensiones semi-divinas al tener un año sin comerlos. Si está acompañado de un cremoso medio litro de Riko Malt, probablemente amerite ir a cambiarse los interiores.
  • Las playas: la que sea, en compañía de gente querida y amigos.
  • Las películas subtituladas: hay que aceptar que pocas películas se entienden perfecto si no tienen subtítulos. Yo siempre que las veo en la casa se los pongo (en inglés para mejorar la gramática, pero se los pongo). Y eso que en un año he podido mejorar el oído lo suficiente como para poder entender casi todos los diálogos... hasta que viene y habla un tejano o la bicha fea esa de los Piratas del Caribe que habla como Escarlata.
Yo sé que Caracas es un caos, que la cosa está calmada por ahora, que este año va a ser Rudolph para muchos, pero no puedo negar que en esta oportunidad, llegar a Venezuela fue para mí como llegar a la sala de mi casa tras un día en el Centro.

4 comentarios:

Ale dijo...

'llegar a la sala de mi casa tras un día en el Centro' eso lo viví hace poco más de un mes... y es digno de mencionar. Y además d elos pirulines, que me dices de los dulces de guayaba, una buena cachapita con el queso que tengan (porque no hay donde elegir) una reinita pepiada... o un chocolatito savoy en cualquiera de sus formas...
No hay palabras...

Anónimo dijo...

Y a todo eso agregale la familia :(

Lorena

Rod Landaeta dijo...

Como me pude reír…
Buenísimo tus posts como siempre…

Lamentablemente dentro de poco también estaré (y bastante) lejos de la tierrita esta.

Supongo que agregando al comentario de ale, le faltaron los platanitos caribas… Dulces, de ajo y solos, todos son buenísimos.
En general entiendo cómo te sientes pero parte de esa sensación la tienes principalmente por la tranquilidad de volver a un sitio sin problemas… es como cuando estás en un huracán y de pronto hay un silencio incomodo, de esos que no sabes que es peor.

De todas formas, creo que la mejor recomendación será salir a comprar un par de interiores, porque los chamitos en Sri Lanka se deben estar gozando los que dejaste en las maletas perdidas… “por ahora”…

Saludos

Loocila dijo...

:( extraño venezuela



NOT

no mentira, sí :(.